La dentición temporaria está constituida por veinte dientes, diez superiores y diez inferiores; ellos son: incisivos centrales, incisivos laterales, caninos, primeros molares y segundos molares. Las primeras piezas dentarias empiezan a aparecer entre los seis y diez meses de vida, e iniciarán su recambio entre los seis y siete años aproximadamente. Entre las principales diferencias con la dentición permanente se puede señalar: tamaño (las piezas son más pequeñas); color y resistencia a las caries (son más blancoazuladas y menos resistentes debido a su menor calcificación), y sensibilidad, que es más escasa debido al menor número de terminaciones nerviosas. Otra diferencia es que en el arco temporario suelen aparecer separaciones entre los dientes –diastemas–, debido al mayor tamaño que tendrán las piezas que los reemplazarán.